10/02/09

PIMP M(t)Y POETRY: LA SEMANA MÍA EN EL TACTO DEL URÓLOGO


Urológico: asoleado el beso de tanta acera desplegada sobre la manchita enrarecida en la punta del glande. Toda la noche un goteo incesante desde el diente afiebrado. No dije que había un jardín, te dije que aquí es el jardín. Entonces "azúcar amargo" como himno para los perros de agua sedientos y entre silbatos testimonio: shh, shh, shh. Ese mesero me causa placer.

Y así, las horas pasaron por evangelio cuando apenas "galaxias de la ceniza suspendida". Que la Sara, que la Blum, que el Pesina, que la Doncella y el Òudi. Que ellos y el Marco subiendo al taxi, bajando de otro, arrojando los libros por la ventana: poemas sacudiéndose la verga en el baño de mujeres de la zona VIP. No te desgastes, luego escribes un cuento y te haces famosa: mira esta lama, decía tocándose los pezones saltarines.

Mientras tanto, uno de los borrachos pensaba en las palabras del urólogo. En las calmas palabras que decía cuando se ponía los guantes para el tacto. Toxicómano, le gritaba el españolito de guardia médica antes de dividir sus nalgas con un cuchillito de palo. Sólo respira profundo, no pasa nada, esto va a doler, tiene muy buena próstata, ah, eso se siente raro, me ha manchado el guante, voy a vomitar.

Y entonces la lectura de poemas: que sí que no que qué te importa. Las lágrimas milagrosas: luminosas de tanta cerveza y pompa al aire: que se me cuela el júbilo. El que se acuesta con niños, amanece mojado. Sí, sí, sí. Pero el que se acuesta con poetas, amanece de lado. Y mejor no entrar en detalles que la choza se incendia y el pajarero se apendeja y ya lo dijo el poeta aquél que "dos lechugas no hacen huerta". ¿Pero qué tal si te cambio las lechugas por riñones?

Ay, paperas. Ay, humedad, no me vueltas a dar que este niño no se quiere mojar. Sin embargo: el mantra hacía de las suyas cuando en la cama Morfeo empalaba a los poetas. Me vale pito. Me vale pito. Me vale pito. Me vale pito. Me vale... Qué liberador, pensaba aquél perro de agua haciéndose súbitamente "lugar de" chorro abierto desde el sueño. Ay, nubarrón. Ay, moteles. Ay, tengo que volver con mi urólogo pronto que este grifo anda necesitado.

Me vale pito... el mantra continuará por los charcos de los charcos del uro placer.


Enchulamiento poético para Marco Antonio Huerta, por La semana milagrosa (FORCA, 2006) mereció el Premio Regional de Poesía "Carmen Alardín".

PIMP M(t)Y POETRY: MAMÄTOMA


cebollín en mi tablita donde pico y pardo sin cansarme hoy que remojo al botox mi delirio. la otra que no seré nunca más, ayer chupaba limón sintiéndose vocal: O. una "O" enorme, puntillosa, marcada: EMO. una EMO con copete de lado y pantalones remojados en el verbo transitivo del coito por todos lados. un deseo.

un deseo: cambiarme el hocicleitor por uno más noble, no de nobleza sino de oblea. ella. ella que no soy ella. ella que nunca seré ella. ella: sus labios. quiero unos labios mamadores. ¿para qué?, pregunta mi ulterior s í n t o m a. ¿para qué?deja de preguntar. qué te importa. pimpéame.

yo no besé, me besaron. por eso la bilirrubina: la gelatina en polvo empanizándome arriba del acuoso páramo sin pedro ni pablo. aquí yo pico piedra. por eso chupo: sherdi. el ensayo con el espejo es un escupitajo lleno de festejo.

cántico: quiero unos labios mamadores. y muchas llamas / lumbres / aires / de grandeza / espumosa / de aguante / el colapso.

mamar. (del. lat. mammāre, amamantar).

1. int. noche. atraer, sacar, chupar con los labios y la lengua la leche.
2. int. noche. adquirir un sentimiento o cualidad moral, o aprender algo en la infancia.
3. int. madrugada. comer, engullir.
4. ext. coloq. obtener, alcanzar algo, generalmente sin méritos.
5. int. de mí. emborracharse (beber hasta trastornarse los sentidos).
6. int. nuestro. vencer, engañar a alguien.

pongo mis labios a mamar. quiero unos labios mamadores. ¿para qué?, preguntan mis enzimas muy dentro de mi garganta profunda.

mámame con tus labios mamadores, quiero que me diga. hay labios que de gruesos, periféricos. quiero unos labios mamadores. quiero lo que ella cuando ella se siente muy ella. ella. ella que no yo. ella, la de los blancos labios de tan mamadores. iso: 1800 al sol. ella la que nunca fui ella.

mámame con tus labios mamadores, quiero que me diga la boca from my boy. acá: muy acá: mi EMO quiere unos labios derramados, esféricos y escénicos cuando en la succión ya no pueda contener el pulso ni la rabia de mis fauces. quiero mamarte con mis labios mamadores hasta la EMOtividad.
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Enchulamiento poético para Minerva Reynosa, por Emötoma (Forca, 2007) que mereció el Premio Regional de Poesía "Carmen Alardín".

05/02/09

intervención urbana: PIMP 1: Mitla Street: Pancho´s Jaus

EN LETRAS LIBRES (México): Technopaegnia y Poesía, de Julián Herbet dice:

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Sobre los procesos y la forma de nombrar al poema transdisciplinario, Julián Herbert dice que
A pesar de que estos procesos compositivos tienen aceptación y demanda por parte de algunos lectores, la mayoría de los poetas y críticos de poesía mexicanos los rechaza. Tal rechazo esgrime dos argumentos fútiles: “eso no es poesía” y “eso no es ninguna novedad, pertenece a la estética de las viejas vanguardias”. La pobreza del primer argumento radica en su hipocresía: parece implicar que está muy bien que se haga poesía visual y poesía/praxis (después de todo se trata de procesos que se ejercen cotidianamente y que son admitidos en los más selectos círculos intelectuales) siempre y cuando a) no se les llame “poesía” y b) quien los realice tenga título de actor, pintor o artista conceptual, no de poeta. Lo que se intenta salvaguardar no es un proceso creativo sino un título nobiliario: poeta. Esto me parece un tanto cursi y digno de un burócrata, no de un creador. Hablar de poetas en tránsito formal y poesía en soportes no convencionales me parece importante: lo considero vía para dar un sentido más puro a una de las palabras de la tribu.
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El segundo argumento no es menos endeble, pero sin duda es más perverso: pretende que la experiencia material de los poetas es patrimonio exclusivo de las vanguardias históricas. Afirmación que quizás esté a la altura de don Ignacio de Luzán, pero que suena obtusa y hasta inmoral de cara al yonque tecnológico en que se convertirá el siglo XXI. No me parece imprudente citar aquí a Platón: “el castigo mayor es ser gobernado por otro más perverso, y es por temor a este castigo que gobiernan, cuando gobiernan, los hombres de bien”. Si algunos poetas hemos aprendido a usar Vegas o After Effects después de haber ejercitado el dáctilo es porque la poesía no es un pasatiempo: es una guerra espiritual con y por el mundo. En cualquier caso, negar que la technopaegnia y la poesía/praxis son parte de la tradición no es conservadurismo: es llana ignorancia.

Dentro del panorama que nos ofrece Julián está Monterrey:
Minerva Reynosa, Sergio Ernesto Ríos y Óscar David López lanzaron en 2008 “Pimp M(t)y Poetry”, con sede en Monterrey. Se valen del arte postal. Minerva y Sergio me enviaron por correo searching the toilette in juárez avenue, libro casero de poemas y aplicaciones en ejemplar único. Óscar David repartió, en un encuentro de escritores, volantes a colores con la efigie de Gerardo Deniz; solicitó luego que cada invitado escribiera unos pocos versos dedicados al autor de Erdera, a quien le fueron entregados esos materiales a la mañana siguiente. Óscar David tiene montado The Gangbang Show, espectáculo de cabaret que incluye travestismo, lectura de poemas y música electrónica.

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